|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
Por Justin R. Cannon La Biblia, el cristianismo y la homosexualidadIntroducción¿Qué dice la Biblia, realmente, sobre la homosexualidad? ¿Debería la Iglesia permitir la bendición de matrimonios o uniones homosexuales? ¿Debería un homosexual comprometido en una relación estable ser ordenado sacerdote o incluso consagrado obispo? ¿Qué debería yo decirles a mis amigos o parientes que son gay? ¿Qué deberían permanecer solteros por el resto de su vida? Todos hemos considerado por lo menos una de estas preguntas en algún momento u otro. El presente estudio es el producto final de mucha investigación, diálogo y reflexión orientada con la oración. Un día me senté y decidí: Quiero saber de una vez por todas que dice la Biblia realmente sobre la homosexualidad. Me gustaría compartir con Uds. sobre seis versículos de la Biblia que han sido usados comúnmente en referencia a la homosexualidad, así como explorar el tema de la homosexualidad dentro del contexto de la tradición cristiana. Sin perjuicio de que Ud. sea o no un erudito, o que pueda o no leer griego, o aunque lo sepa todo o incluso nada de la tradición cristiana, Ud. debe ser capaz de seguir este estudio sobre: La Biblia, el cristianismo y la homosexualidad. TerminologíaHomosexual: La palabra española “homosexual” es una palabra compuesta y está construida por la unión de la palabra griega homo que significa “el mismo”, y de un derivado de la palabra latina sexualis que significa “sexual”. El término “homosexual” tiene un origen moderno, y no fue sino hasta hace alrededor de cien años que fue usada por primera vez. No hay en el griego ni en el hebreo bíblicos, palabra alguna que sea equivalente a la palabra española “homosexual”. La Versión Normal Revisada (Revised Standard Version) de 1946 de la Biblia fue la primera traducción (al inglés) que usó la palabra “homosexual”. Sodomita: Tampoco hay en griego ni hebreo bíblicos, una palabra que sea equivalente a “sodomía”. Un sodomita fue simplemente un habitante de Sodoma, tal como moabita era un habitante de Moab. Cualquier traducción del Nuevo Testamento que haga uso de las palabras “sodomía” o “sodomita” son evidentes interpretaciones y no fieles traducciones. Atendiendo a la Biblia Hay seis pasajes bíblicos que han sido recientemente usados in referencia a la homosexualidad. Estos incluyen:
El relato de Sodoma (Génesis 19:1-9) La historia de Sodoma resulta un texto apropiado con el cual empezar, porque ha adquirido un rol central en el estudio de la homosexualidad. Debemos entender el contexto de este relato. Dios, de acuerdo a esta historia, envió dos ángeles para advertir al sobrino de Abraham, Lot, acerca de la proximidad de la destrucción de Sodoma. Detengámonos por un momento. Aún antes de enviar a los ángeles, Dios ya se había decidido, de acuerdo con esta historia, a destruir Sodoma. Cualquiera que haya sido la razón para la destrucción, ésta tuvo que ver con el pecado de Sodoma antes de este evento. La historia continúa: Los ángeles vinieron a la ciudad de Sodoma y Lot los recibió en su hogar y preparó comida para ellos. Entonces, un grupo de hombres rodearon la casa y le preguntaron dónde estaban los ángeles que habían venido a su casa. Ellos básicamente gritaron: “¿Dónde están los varones que vinieron a tu casa? ¡Queremos tener sexo con ellos!” Lot se rehúsa pero en el lugar de los ángeles ofrece a sus hijas, dando esta razón: “He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.” (19:8) La muchedumbre insistió en lo que quería e intentaron derribar la puerta. Los ángeles finalizaron el asunto llevando a Lot dentro de la casa y cegaron a la multitud. Primero que todo, al interpretar este acontecimiento debemos dar cuenta de la entera situación. Cualquier cosa que estuviera pasando aquí es una forma de violación. La multitud quería abusar sexualmente o violar a los ángeles. La situación es aún más complicada por la horrorosa violencia. Muchos afirman que la oferta de Lot dando a sus dos hijas en lugar de los ángeles, implica que el sexo homosexual era peor que el heterosexual, pero Lot mismo nos da la razón de su acto: “a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.” En nuestros tiempos, esta expresión no nos permite ver el entero sentido de la situación, pero en los tiempos de Lot, la hospitalidad era un concepto cercano a lo sagrado y esa es la diferencia que Lot expresa: Los visitantes son mis huéspedes. Sin embargo, si fuéramos a aceptar que la diferencia está basada en el asunto del género, podríamos sólo concluir que la violación homosexual de ángeles es peor que la violación heterosexual. Usar esta historia para condenar todo comportamiento homosexual es infundado y verdaderamente la saca de su esquema histórico, pero eso es exactamente lo que ha sucedido. Como Jeffrey S. Sliker, en referencia a tal distorsión de este texto, escribió en Theology Today, “¡El pecado de adulterio de David con Betsabé no hace que toda expresión heterosexual sea pecaminosa!” Una interesante (des)conexión de esta historia: En 1508, la traducción de la Biblia hecha por Wycliffe al inglés de la época, la palabra griega arsenokoitai () en 1 Corintios 6:9 fue traducida como “pecado de Sodoma”. La interpretación personal de Wycliffe fue que arsenokoitai tenía algo que ver con la historia de Sodoma, aún cuando nada de esto se implicaba en el texto del Nuevo Testamento. El autor pudo muy bien haber escrito “el pecado de Sodoma” si lo hubiera querido. Si su traducción de la Biblia tiene “sodomitas” en esa lista de 1 Cor. 6:9 es a causa de Wycliffe. Miraremos más de cerca esta palabra arsenokoitai más adelante en nuestro estudio sobre los textos de 1 Corintios y 1 Timoteo; sin embargo, es llamativo ver cómo la historia de Sodoma, llena de violación y violencia, ha tomado tal rol central alrededor del tópico de la homosexualidad y más precisamente, en el desarrollo de la palabra “sodomita” con su significado moderno. Un término importante: Arsenokoitai Este sustantivo griego está formado por la unión del prefijo adjetival para “macho” (arseno-) y “cama” (koitai). Literalmente, entonces querría decir, “hombres-cama”. Se encuentra 1 Tim. 1:10 y 1 Cor. 6:9. Esta es la primera aparición de esta palabra en la literatura griega que se conserva, y fuera de estos dos versículos, esta palabra no aparece en el Nuevo Testamento. [arseno- del género masculino y se aplica tanto a seres humanos como animales, por lo tanto no se ha traducido como “hombre” sino como “macho” en el sentido opuesto de “hembra”– N. del T.] La palabra griega arsenokoitai, es mencionada en ambos lugares (1 Cor. 6:9 y 1 Tim. 1:10) y su significado es objeto de debate. Por causa de la oscuridad de esta palabra y la carencia de fuentes externas que iluminen su significado, debemos derivar su significado del texto. 1 Timoteo1:8-10 “Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente; conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo sino para los transgresores, desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina”... (RV 1960) Mantengamos en mente que la palabra traducida como sodomitas es la palabra griega arsenokoitai. La pregunta ahora debería ser: “¿Sobre qué está hablando esto?” Para contestar esta pregunta, comenzaremos descomponiendo la frase en sus pares estructurales. Se verán estos grupos en la tabla siguiente tanto en español como en griego. (El Nuevo Testamento, por cierto, fue originalmente escrito en griego) 1 Tim. 1:9,10 (RV, en español)
Como puede verse, en español, parece haber una relación entre las palabras de cada fila A, B, C, D y F. Pero ¿qué pasa con la fila E? ¿Qué tienen los fornicadores, sodomitas y secuestradores en común? Para contestar esta pregunta debemos explorar la lengua griega. Las tres palabras presentadas en la línea E son: pornois, arsenokoitai, y andrapodistais. Algunas de las traducciones de la Biblia que más comúnmente son leídas en inglés incluyen la King James Version (KJV), la New International Version (NIV), la New King James (NKJ), la Revised Standard Version (RSV) y la New English Bible (NEB). En éstas, las palabras aparecen traducidas de la siguiente manera:
Como puede observarse no hay un claro acuerdo sobre lo que estas palabras significan, aunque sí lo tienen en cuanto a su sentido general. Para determinar el significado preciso es necesario recurrir a un diccionario especializado, de aquellos que utilizan los eruditos para determinar el significado de las palabras bíblicas. Una búsqueda en uno de estos diccionarios on line, disponible en searchgodsword.org nos da la siguiente información sobre el término griego pornos, que es la raíz de la palabra pornois, la primera de las tres: Pornos deriva del verbo pernemi que significa “vender” y da las siguientes tres definiciones:
Andrapodistes, la raíz de la palabra andropodistais, la tercera de las palabras, tiene las siguientes definiciones:
[En este caso la raíz andros- corresponde a hombres humanos – N. del T.] Arsenokoitai, como se indicó antes, está compuesta por la palabra griega para “macho” (arseno-) y para “cama” (koitai). En griego, la palabra koitai, que significa literalmente “camas” [koites en singular – N. del T.], es comúnmente usada como eufemismo para quien tiene relaciones sexuales. Arseno- es un prefijo adjetival, y así esta palabra podría traducirse como “macho encamador”. Deberíamos ser capaces, entonces, de derivar un entendimiento exacto de la palabra arsenokoitai basados en las dos palabras que lo rodean. Tenemos, en primer lugar, el prostituto masculino esclavizado, el “macho encamador” (arsenokoitai), y el traficante de esclavos. La New American Bible ofrece una nota al pie de página que podría arrojar más luz en el contexto histórico de la época: “La palabra griega que es traducida como muchachos prostitutos puede referirse a catamitas, por ejemplo, los niños o muchachos que se mantenían cautivos para propósitos de prostitución, una práctica muy común en el mundo grecorromano. En la mitología griega esta era la función de Ganímedes, el ‘copero de los dioses’, cuyo nombre latino era Catamus...” (NAB) Había una práctica común en la cual los hombres de los tiempos de Pablo tenían niños esclavos como “mascotas” y a los cuales explotaban sexualmente. Estos niños eran impúberes y por ello se parecían a mujeres. Esta práctica, hoy por hoy, está referida a la pederastia. No obstante, un pornos era claramente un prostituto. Conservando esto en mente, volvamos a ver lo que teníamos: el prostituto esclavizado, el “macho encamador” (arsenokoitai) y el traficante de esclavos. Este contexto dinámico lo lleva a uno a entender arsenokoitai como aquel que se acuesta con un prostituto, el hombre que literalmente se va a la cama con él. Es como si Pablo estuviera diciendo: “prostitutos, los hombres que se acuestan con ellos y los traficantes de esclavos que los capturan...” No sólo apunta a este entendimiento el contexto histórico y sintáctico, sino y también el sentido literal de la palabra arsenokoitai misma. Si esta traducción de arsenokoitai es correcta, debería tener el mismo sentido lógico en su uso en 1 Cor. 6:9, ya sea confirmando o refutando nuestro entendimiento de esta palabra. 1 de Corintios 6:9,10 “No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.” (RV) En algunas Biblias en inglés (p. ej. la RSV) contienen una sola expresión: pervertidos sexuales, uniendo así “afeminados” y “los que se echan con varones”. Sin embargo, son dos expresiones distintas: La primera palabra es malakos, la cual es el singular de malakoi, y la segunda es arsenokoitai. Algunas otras traducciones (al inglés) incluyen:
El término malakoi, es un adjetivo; literalmente significa “suave”. En Mateo 11:8 es usado como un adjetivo en referencia a la ropa. En este texto, sin embargo, es usado como sustantivo y su significado es polémico. ¿Tiene sentido nuestro entendimiento de arsenokoitai como fue planteado en 1 Tim. 1:10 como “hombres que se acuestan con prostitutos”, en relación con esta palabra malakos es traducida por la NIV y la RSV como prostitutos? La Biblia de Jerusalén (en inglés) incluso traduce la palabra malakos como catamitas, es decir, aquellos jóvenes impúberes que eran tenidos como “mascotas” y que se mencionaron arriba. El contexto sintáctico e histórico de 1 Tim. 1:10 revela el significado de la palabra arsenokoitai como el hombre que duerme con prostitutos, y el hecho de que coincida con el contexto de 1 Cor. 6:9 parece confirmar que hemos encontrado el significado de estas oscuras palabras. Es perfectamente lógico que Pablo no rechazara sólo al prostituto sino y también al “macho encamador”, es decir, el hombre que se acuesta con tal prostituto. Como puede verse, estos dos versículos tratan sobre la práctica de la prostitución y posiblemente, sobre la pederastia, pero ¿qué puede decirse sobre Romanos 1:27? Allí claramente se dice: “...y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos, hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.” ¿No está esto suficientemente claro? No hay ninguna palabra griega oscura. ¿Cómo entenderlo? Romanos 1:24-27 24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, 25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. 26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra la naturaleza, 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos, hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. (RV) Para entender aquello sobre lo que Pablo escribe, debemos atender al acontecimiento como un todo y no aislar una simple parte de él. Cada versículo nos da un vistazo de la situación. Versículo 24: “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones”. Si estuviéramos pintando un cuadro, éste comenzaría con la imagen de la CONCUPISCENCIA (LUJURIA). Versículo 15: “ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador.” Luego continuaríamos con la FALSEDAD y la IDOLATRÍA. (Adorar a algo o alguien que no es Dios mismo). Versículo 26: “Dios los entregó a pasiones vergonzosas”. Ahora habría que agregar PASIONES DESHONROSAS. Volviendo a mirar, ahora vemos una situación de lujuria, falsedad, idolatría y pasiones deshonrosas. Los versículos 26 y 27 continúan: “pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra la naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros...” Atender primero a lo que se dice de los hombres nos ayudará a clarificar el pasaje: “...los hombres, dejando el uso natural de la mujer...” Detengámonos. ¿Lo vio ya? Ellos dejaron las relaciones con mujeres, que eran naturales para ellos, lo cual implica que estos hombres eran heterosexuales por naturaleza. La expresión traducida como dejaron es la palabra griega aphentes ( que significa, dejar atrás, abandonar, descuidar o divorciar. Estos hombres, por lo tanto, se divorciaron de su propia naturaleza, que era de heterosexualidad, y fueron consumidos de pasión entre sí. Las mujeres hicieron lo mismo. Como vemos, Pablo está hablando de los individuos heterosexuales que envueltos en sexo homosexual, que es contrario a su naturaleza. ¿Por qué los hombres harían eso? Como cualquier erudito bíblico le dirá: el "contexto es todo." Ésta es una situación de lujuria, de falsedad, de idolatría, y de las pasiones deshonrosas. En este relato hay un número de hombres y un número de mujeres, ambos plurales. Esto sería, definitivamente, una orgía... cada uno lleno de lujuria y de "pasiones deshonrosas" que tienen sexo con quienquiera. ¿Pero por qué Pablo estaría hablando de orgías? Una poca investigación descubre la práctica pagana de "orgías sexuales sagradas." Baal era una deidad cananea que era adorada con orgías sexuales en el Monte Peor en Moab, con el cual Pablo habría estado familiarizado. Con esta comprensión del contexto leamos esta historia otra vez: “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra la naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos, hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. (RV)” Cualquier persona que aísla la frase "relaciones naturales" para declarar que las relaciones homosexuales contranaturales está interponiendo su propio prejuicio y está leyendo enteramente fuera de contexto. Incluso si aisláramos esa frase sólo se podría utilizar para condenar a los heterosexuales que van contra su propia naturaleza heterosexual y participan en la homosexual. Pues Peter J. Gomes, predicador en la Universidad de Harvard, clarifica aún más en su libro The Good Book, "no está claro que San Pablo distinguiera, como debemos, entre las personas homosexuales y las personas heterosexuales que se comportan como homosexuales, pero lo que está claro es que lo que es ‘no natural’ es el que siendo de una manera se comporta después a la manera del otro" (la página 157). Hemos visto estos tres pasajes de las Escrituras usadas en referencia a la homosexualidad, así como el relato del Génesis sobre Sodoma. Eso nos deja, entonces, sólo con otros dos relatos que se mencionaron cuando se comenzó este estudio: El de la Creación (Génesis 1-2) y el de Levíticos 18:22 y su versículo paralelo, el 20:13. La Narrativa de la Creación (Génesis 1-2) ¡Éste es una historia sobre Adán y Eva, no Adán y Evelio! Todos hemos probablemente oído eso en alguna parte. El hecho es que se trata de Adán y Eva. En The Good Book Gomes escribe lo siguiente en referencia a la narrativa de la creación: "... los autores del Génesis intentaron contestar la pregunta ¿de donde venimos?' Entonces, como ahora, la única respuesta plausible es de la unión de un hombre y una mujer... La historia de la creación en Génesis no pretende ser una historia de antropología o de toda relación social. No menciona la amistad, por ejemplo, pero no asumimos que la amistad es condenada o anormal. No menciona el estado de soltería, pero sabemos que la soltería no está condenada, y que en ciertas circunstancias religiosas es tenida en muy alta estima." (págs. 49-50)1 En otras palabras, la relación entre Adán y Eva es la única que tiene sentido para este relato específico. Es una historia sobre la creación, y solamente una relación procreativa (es decir heterosexual) sería apropiada para esta historia particular. Si alguien, a pesar de esto, basara su opinión de la homosexualidad en la historia de la creación solamente, su postura estaría no solamente fuera de contexto, sino y también basada en un argumento débil. Esto nos deja con dos leyes de Levíticos: 18:22 y su versículo paralelo 20:13. Levíticos 18:22 Miremos algunas traducciones de Levíticos 18:22: Reina Valera 1960: "No te echarás con varón como con mujer; es abominación." Nueva Versión Internacional: "No te acostarás con un hombre como quien se acuesta con una mujer. Eso es una abominación." Living Bible: la "homosexualidad se prohíbe absolutamente, porque es un pecado enorme." (Trad. propia) Las preguntas que debemos hacer son, "¿qué dice esto realmente y cuál es el contexto de esta ley?" Levíticos es el libro de la ley. Contiene todo, desde los mandamientos para que los hombres no se afeiten los bordes de sus barbas; órdenes para no tener relaciones sexuales durante la menstruación; para no cosechar diversas cosechas en el mismo campo; así como leyes dietéticas estrictas. El código de santidad, como se le llama, fue escrito para distinguir a los hebreos, moral y ritualmente, de los babilónicos y de los cananeos. Son conocidas, también a menudo como las leyes de pureza. Ahora miremos qué dice el Nuevo Testamento sobre la ley: "Así también vosotros, hermanos míos, estáis muertos á la ley por el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, á saber, del que resucitó de los muertos, á fin de que fructifiquemos á Dios. Porque mientras estábamos en la carne, los afectos de los pecados que eran por la ley, obraban en nuestros miembros fructificando para muerte. Mas ahora estamos libres de la ley, habiendo muerto á aquella en la cual estábamos detenidos, para que sirvamos en novedad de espíritu, y no en vejez de letra” (RV Antigua, Romanos 7:4-6). “Pero antes que llegara la fe, estábamos confinados bajo la Ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la Ley ha sido nuestro guía para llevarnos a Cristo, a fin de que fuéramos justificados por la fe. Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo un guía, porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.” (RV1995, Gálatas 3:23-26). Otras escrituras del Nuevo Testamento sobre la ley incluyen: 2 Corintios 3:6; Colosenses 2:13-15; Hebreos 8:8-13, Romanos 10:1-4. ¿Si no estamos "bajo ley" significa esto que se puede mentir, engañar, robar, etc.? En Romanos 6:15 Pablo contesta a esta pregunta así "¡de ninguna manera!" ¿ No dijo Cristo mismo en Mateo 5:17 que él vino no suprimir la ley, sino a cumplirla? ¿Entonces cuál es la ley? Preguntó alguien a Jesús una vez, “Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento[a] en la Ley? Jesús le dijo: ‘Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente’. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.” (RV1995 Mateo 22:36-40) Pablo repetiría más adelante esta idea en Romanos como él escribió: “No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros, pues el que ama al prójimo ha cumplido la Ley, porque: «No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás», y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la Ley es el amor.” (RV1995 Romanos 13:8-10) La tradición cristiana ha distinguido las leyes del Viejo Testamento que pertenecen a la "pureza" de las que pertenecen a la "moralidad," y estas últimas todavía se aplican. Si el amor es el cumplimiento verdadero de la ley, entonces ¿No debería ser el amor, para los cristianos, la vara de medir para determinar por qué leyes debemos guiarnos (por ejemplo, las que son "leyes morales")? Ahora volvamos a ver el versículo. Traducido literalmente Levíticos 18:22 del hebreo, se lee: "y con un varón no te acostarás acostando con mujer." En primer lugar, "acostarás acostando" no tiene ninguna interpretación clara. La única manera de que tenga sentido es insertar algo para producir una traducción más cercana al sentido en español. Por ejemplo, uno puede insertar "como" después del primer “acostarás” según lo mostrado a continuación: "y con un varón no te acostarás [como] acostando con mujer." Incluso si aceptamos las traducciones de NIV o de RV, (RV1960: "No te echarás con varón como con mujer; es abominación.") todavía debemos entender el contexto histórico de cómo un hombre se acuesta con una mujer, pues este es el calificador de la frase. El rabino Arthur Waskow explica, "la estructura entera de la sexualidad en la Torah asume a un varón dominante y a una hembra subordinada." 2 El status de las mujeres en ese tiempo era mucho más bajo que el de los hombres, y consideraban a las mujeres incluso propiedad privada de los hombres. Esta creencia con respecto a relaciones de género es rechazada por la mayoría de la iglesia cristiana hoy, pero para obtener el buen sentido de esta ley judía específica es que debemos tener presente este contexto en el cual fue escrito. No podemos no hacer caso simplemente de la segunda mitad de la frase, "como con una mujer" como la mayoría de las interpretaciones tienden a hacer. Si uno de los hombres en el encuentro sexual es tratado como se trataba a una mujer, entonces tal hombre habría estado tomando un status más bajo. Hacer eso lo habría estado reduciendo a la propiedad del otro y en efecto habría estado profanando la imagen de Dios, que consideraban que era masculino. Para entender completamente esta ley, debemos considerar entonces el contexto histórico en el cual fue escrita. El antiguo testamento fue inicialmente una parte de las escrituras hebreas del pueblo judío. La Septuaginta fue una antigua traducción del antiguo testamento de su original en hebreo al griego. Esta fue la versión del antiguo testamento que los escritores del Nuevo citaron cuando se citaban a tales escrituras. La palabra hebrea en esta específica ley y que estamos buscando y que fue traducida como “abominación”, fue traducida en la Septuaginta en la palabra griega bdelugma. Una rápida investigación en el lexicon por esta palabra bdlugma, da la siguiente definición: -una cosa incorrecta, una cosa detestable -sobre ídolos o perteneciente a la idolatría Esto parece señalar la idea de que esta ley específica tiene más que ver con una cuestión de pureza ritual y con que los hebreos que no fueran como los babilónicos o los cananeos idólatras. Como vemos, esta ley no es tan simple como parece. Primero que todo tenemos una ley muy confusa ("y con un varón no te acostarás acostando con mujer.") En segundo lugar, debemos considerar el contexto histórico de cómo los hombres trataban a las mujeres en el encuentro sexual. En tercer lugar, según lo revelado a través de Cristo, el cumplimiento de la ley es el verdadero amor. La violación, el robar, el odiar, etc. son inmorales porque no están en línea con la ley del amor, que Cristo tan perfectamente enmarca cuando está siendo preguntado sobre la ley. ¿Es una relación homosexual, en el marco del compromiso y la fidelidad, una violación de esta ley? Podríamos convertirnos como los fariseos y los saduceos intentando espulgar de entre la ley eternamente, pero si miramos de cerca, la vida de Cristo revela la verdad del espíritu de la ley. Esto es seguramente lo que significó Pablo cuando él escribió, “Mas ahora estamos libres de la ley, habiendo muerto á aquella en la cual estábamos detenidos, para que sirvamos en novedad de espíritu, y no en vejez de letra” (RV Antigua, Romanos 7:4-6). La conclusión del estudio de la escritura Como vemos, la Biblia realmente no trata completamente el asunto de la homosexualidad. Jesús nunca habló de ella. Los profetas nunca hablaron de ella. En Sodoma la actividad homosexual se menciona dentro del contexto de la violación (que viola ángeles, no obstante), y en Romanos 1:24-27 lo encontramos mencionado dentro del contexto del idolatría (adoración de Baal) que implica lujuria y pasiones deshonrosas. 1 Corintios 6:9 y 1 Timoteo 1:10 hablan de actividad homosexual en el contexto de la prostitución y posiblemente de la pederastia. En ninguna parte la Biblia habla de una relación homosexual cariñosa y fiel. La única cosa que los autores de la Biblia sabían sobre homosexualidad era la que vieron expresada en la adoración pagana de Baal, la prostitución del templo, etc. Utilizar la Biblia para condenar homosexualidad, como vemos, implica una proyección de los propios sesgos y estirar del texto bíblico más allá de lo que las mismas Escrituras hablan. Históricamente, sin embargo, la Biblia ha sido tomada fuera de contexto y torcido a fin de oprimir a casi cada minoría que uno podría imaginarse, incluyendo las mujeres, afroamericanos, niños, esclavos, judíos, y la lista sigue. ¿Entendemos de verdad los mandamientos más grandes? “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.” (RV1995 Mateo 22:36-40) Tradición De la Iglesia La tradición, sin embargo, ha sostenido que la unión es un sacramento diseñado para un propósito muy específico. Lo que sigue es tomado del artículo “Homosexual Marriage” cuyo autor es el clérigo de la Iglesia Metodista Unida Tex Sample: "Para tratar sobre la unión homosexual cristiana, la atención se debe dirigir a la tradición de la iglesia, y aquí estoy endeudado con trabajo de Daniel M. Bell Jr. San Agustín es la figura principal en la enseñanza de la iglesia sobre el matrimonio. Para él la unión es un oficio, un deber en el cual uno sirve a la iglesia y a la sociedad. Este oficio sirve tres fines. Primero está el fin procreativo, que es entendido por Agustín como criar a niños para el reino del Dios. No es, sobre todo, tener niños propios en un sentido biológico. El segundo fin es el fin unitivo en el cual las parejas aprenden fidelidad el uno al otro y a Dios y se convierten de tal modo en testigos de “orden de caridad.' El tercero es el fin sacramental, que para Agustín se relaciona más a menudo con la indisolubilidad del matrimonio. Estos tres fines se sostienen también en la Alta Edad Media. Mientras que Agustín ve al matrimonio como una medida que sirve para refrenar lujuria, en la Alta Edad Media se tiene una visión más positiva que consiste en que el matrimonio contribuye al crecimiento en santidad. El punto es que el matrimonio en la tradición cristiana tiene un número de fines: procreación, fidelidad, sacramental, ayuda y compañerismo mutuo, sociedad mutua, y compañerismo cariñoso. Lo que importa es que todos estos fines se pueden alcanzar también por las uniones homosexuales, incluso el fin procreativo cuando por procreativo se entiende criar a niños para el Reino de Dios y no en función de la naturaleza [una función biológica]. Por estos argumentos, es apropiado que los cristianos gays y lesbianas sean casados por la iglesia, y esto no es una violación de Escritura o de la tradición. La objeción que plantean a esta discusión algunos cristianos, es invocar a Marcos 10:7-8 (RV1995) donde Jesús indica que " Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno." La discusión entonces gira en torno a que ésta es la única forma que la unión puede tomar según las Escrituras. El tema tratado en este pasaje, sin embargo, es el divorcio. Jesús está respondiendo a una prueba severa de su autoridad. Ampliar su respuesta a una negación de la unión homosexual va mucho más allá del texto. Por otra parte, es pronunciada por un Cristo soltero, que dejó de hecho a su madre y padre para comprometerse con su misión Encarnada. Desde el momento en que estamos tratando sobre un Cristo soltero que dejó a su padre y su madre por una distinta razón, nosotros debemos estar abiertos a otras opciones posibles, especialmente las opciones que satisfacen los fines de la unión cristiana entendidos tradicionalmente. En conclusión, la enseñanza bíblica no trata sobre las prácticas homosexuales, entre ellas la unión homosexual. Por otra parte, los fines de la unión según lo entendido en la tradición de la iglesia son los mismos fines que la unión homosexual puede satisfacer. El tema en la confirmación de un obispo en una relación homosexual no es si él o ella es gay, ni siquiera si él o ella es un homosexual practicante. La pregunta es: es él o ella casado/a con su pareja, y si es así, logra esta unión estos fines."3 El sacramento del sexo Hay los que dirían que este asunto es realmente mucho más simple y apenas se refiere al sexo. Puede ser que pregunten, "¿no es la procreación una función inherente al sexo, un fin que el sexo homosexual no satisface?" La resolución 1958 de la Novena Conferencia de Lambeth, a propósito de la cópula escribió: “la cópula sexual no es de ninguna manera el único lenguaje del amor terrenal, pero es, en su uso completo y correcto, el que más lo revela... es el dar y recibir en la unidad de dos espíritus libres que en sí misma es buena... por lo tanto está completamente mal decir que... tal cópula no debe ser realizada excepto con la intención de engendrar de niños." 1 El sexo dentro de la unión puede satisfacer dos funciones divinas: la procreativa y la unitiva. ¿Si el sexo homosexual puede satisfacer uno de los dos fines divinos del sexo, no es eso razón suficiente para bendecir las uniones y matrimonios homosexuales de por vida? Con respecto a los dos fines divinos del sexo (es decir el procreativo y el unitivo), si no se puede obtener uno, ¿significa eso que no se pueda alcanzar el otro? ¡De ninguna manera! Bastante interesante es que la iglesia católica, así como la mayoría de las otras iglesias, permite la unión de parejas estériles, así como la unión de mujeres más allá de la edad de maternidad, que cercana a la posibilidad de procreación. Como profesor de Teología de la universidad de Boston, Charles C. Hefling, Jr. resume esto maravillosamente: el "sexo puede ser productivo sin ser reproductivo." 1 ConclusiónComo hemos visto, la Escritura realmente no tiene mucho que decir sobre homosexualidad. Además, hemos visto que el sexo homosexual dentro de una unión puede satisfacer uno de los extremos divinos del sexo (es decir el unitivo), y que tal unión también calza dentro de la comprensión cristiana tradicional del sacramento del matrimonio. Quisiera dejarle con una historia corta adaptada de una interpretación oral por Natalie Graber: Había una vez un hombre viejo que tenía que llevar el agua desde el río a su casa encima de la colina cada día. Uno de sus jarros de agua, sin embargo, tenía una grieta en él, de modo que, para el momento en que él llegaba a la cima , la mayoría del agua se había perdido. Sus vecinos se reían de él: "¿porqué no compra un nuevo jarro?" Incluso su esposa lo criticó: "porqué no compras un jarro nuevo?" Pero el hombre no decía nada. Un día, él les dijo, "vengan conmigo," y les condujo, escépticos pero curiosos, abajo a la ruta que corría desde la puerta trasera de su casa hasta el río. "Casi cada día," dijo el hombre a sus compañeros que tenían los ojos bien abiertos, "en mi camino al río disperso semillas. En mi camino de vuelta a casa, el agua se escapa de mi jarro precioso para alimentarlas." Para su asombro, el lado izquierdo entero de la trayectoria estaba en la floración. Un alboroto de color, flores de cada tonalidad y tono hizo del camino un paraíso. ¿No es la homosexualidad similar a ese segundo jarro? Puede parecer rota a partir de una perspectiva limitada y restringida del individuo, pero la ruptura es de verdad y de hecho una virtud oculta. ¿Podría uno incluso imaginarse que el jarro "no está roto necesariamente," sino que más bien Dios, pletórico de abundancia y creatividad, creó más de un tipo de jarro para más de un propósito? En otra nota, aceptamos que es verdad que somos no solamente seres espirituales y mentales, pero también físicos y sexuales. ¿Tiene sentido entonces que un gran porcentaje grande de los hijos de Dios debe vivir en la negación de una parte fundamental de quiénes son? ¿Debe este grupo ser forzado a vivir sin el afecto y la intimidad que viene con una asociación fiel? No obstante, eso es exactamente lo qué está sucediendo. Los homosexuales en la iglesia están no solamente entre los grupos marginados, sino que son a menudo víctimas de la violencia o conducidos al suicidio porque no pueden encontrar sentido a sus emociones a la luz de lo que creen o se dice que su Biblia prescribe. O debido a una carencia de la comprensión lo que la Biblia verdaderamente dice (o no dice) son conducidos, con más frecuencia que sin ella, a salir de la iglesia. Necesitamos abrazar y apoyar a este grupo de gente, no a pesar de Escritura y la tradición, sino a la luz del Escritura y de la tradición. Necesitamos abrir las puertas de la iglesia poniendo a un lado nuestros propios prejuicios humanos, de modo que podamos vivir de verdad según la ley que Cristo nos enseñó. El problema, sin embargo, se arraiga en miedo y la carencia del conocimiento. Gomes concluye, "la combinación de la ignorancia y del prejuicio disfrazado de moralidad hace a la comunidad religiosa y su abuso de la Escritura en este respeto, en sí misma moralmente culpable."1 Para los homosexuales y los cristianos de los heterosexuales por igual es imprescindible que sepan lo que dice la Biblia sobre homosexualidad, dado que ambos grupos desean vivir según la dirección de la Biblia, como es entendida a través de la vida, la muerte, y la resurrección de Jesucristo. Con el asomo de enmiendas constitucionales en oposición a la unión homosexual, y la división en la iglesia que rodea este tema, es nuestra responsabilidad estar tan informado como sea posible. Es mi rezo que podamos poner nuestros miedos y prejuicios a un lado y abrir nuestras mentes y corazones a la verdad que el Espíritu Santo desea para dar a conocer a todos nosotros. Ofrezco este estudio como uno que busca esa verdad. Que el Espíritu de la paz, que sobrepasa toda comprensión, guíe nuestros corazones y mentes a medida que continuamos en oración considerando este tema.
Puede contactar al autor de este estudio enviándole un correo electrónico a:
Fuentes citadas: 1. Gomes, Peter J.: The Good Book (William Morrow & Company, 1996) 2. Waskow, Arthur: Homosexuality and Torah Thought. 3. Sample, Tex: Homosexual Marriage. Disponible on line en http://rmnetwork.org/marriage/resources/sample.pdf Otras fuentes de utilidad: Libros- § Homosexuality and Christian Faith: Questions of Conscience for the Churches de Walter Wink (Augsburg Fortress Publishers, 1999) § The Children Are Free: Reexamining the Biblical Evidence on Same-sex Relationships de Jeff Miner (Jesus Metropolitan Community Church, 2002) § Faithful Conversation: Christian Perspectives on Homosexuality by James M. Childs Jr. (Augsburg Fortress Publishers, 2003) § What the Bible Really says about Homosexuality. De Daniel Helminiak (Alamo Square Press, 2000).
Copyright © 2005 por el autor Traducción al español: L. Santos (2006)
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||